martes, 28 de febrero de 2017

Discurso de Gheorghy Zhukov en el desfile del Día de la Victoria

Imagini pentru stalin y zhukov
Stalin y Zhukov

En el siguiente excelente documento histórico, el Mariscal Zhukov habla ante los soldados del Ejército Rojo, los trabajadores soviéticos y los dirigentes del gobierno y del Partido Comunista Bolchevique, felicitándoles por el triunfo en la guerra contra al fascismo, subrayando el hecho evidente de que "la fuente de esta gran victoria es nuestro sistema socialista".

 

domingo, 26 de febrero de 2017

El ejército moldavo rehusa participar en las maniobras de la OTAN en Rumania

El presidente de República Moldova ha impedido que el ejército moldavo participe en las maniobras que la OTAN va a celebrar en Rumania en los próximos días, a pesar de que estaba previsto que el ejércicio militar contara con la participación de Estados Unidos, Rumania y República Moldova.

Imagini pentru armata din republica moldova dodon
Dodon con los veteranos moldavos del Ejército Rojo
Dodon ha considerado que a los moldavos no se les ha perdido nada en Rumania, mucho menos para participar en unos ejercicios con el objetivo de reforzar la estrategia ofensiva de la OTAN hacia el este de Europa, principalmente contra Rusia. Muy acertadamente, la decisión supone aceptar la obviedad de que ser aliado o formar parte de la OTAN es asumir la estrategia agresiva de la organización imperialista y ser cómplice de ella.

Las maniobras se van a celebrar en el polígono Smardan, en la provincia de Galati, fronteriza con Ucrania y República Moldova. El presidente Dodon ha declarado que no tiene claro cual es el fin de estos ejercicios multinacionales, y que, por lo tanto, ha optado porque no cuente con la presencia de soldados moldavos, a pesar de que hasta ahora este tipo de ejercicios habían contado con la colaboración de Chisinau, incluso desde los tiempos en que la presidencia la obstentaba Vladimir Voronin, del Partido Comunista de R.M.

La OTAN decidió el pasado año 2016 reforzar la presencia militar estadounidense y de la alianza en las fronteras con los paises del este de la Unión Europea, como Polonia, Lituania o Rumania, en el marco del agravamiento del conflicto imperialista con Rusia y la lucha por la influencia en zonas como Oriente Medio o Ucrania.

La victoria de Igor Dodon en las elecciones presidenciales de R.M. a finales de 2014  rompió la tendencia de los gobiernos proeuropeos de Chisinau de los últimos años, produciéndose un evidente acercamiento a la Federación Rusa, por otra parte deseado por la mayoría de los ciudadanos de Moldova, como han confirmado las encuestas y el resultado de las elecciones, lo que, como en el caso del Donbass o Siria, ha supuesto un duro golpe para la estrategia expansionista de la Unión Europea y EEUU hacia el este.

Los embajadores de Estados Unidos y Rumania en Chisinau, capital de República Moldova, se han sentido molestos y han emitido una nota de protesta, diciendo sentirse agraviados por el desprecio de su hasta ahora "aliado".

sábado, 25 de febrero de 2017

Rebelión en el puerto, de Alexandru Sahia (sobre las condiciones de trabajo de los estibadores en los años 30)

Alexandru Sahia nació en la provincia de Dambovita, en la Rumania de 1908, teniendo una vida breve, muriendo en 1937. Pese a esa muerte prematura (no tenía
Imagini pentru alexandru sahia
treinta años), fue considerado como un exponente de la generación de escritores y periodistas de entreguerras comprometidos con la lucha contra el fascismo y a favor de la lucha de la clase trabajadora por su emancipación. No obstante, fue militante del Partido Comunista de Rumania y miembro fundador de la Asociación de Amigos de la Unión Soviética. Igualmente, fue el primer escritor rumano que dejó por escrito su experiencia de su viaje a la URSS en 1934, con motivo de un encuentro de escritores antifascistas celebrado aquel año en Moscú.

Hábil y decidido en el ejercicio de la función periodística, aunque su producción no fue abundante,  obras como Rebelión en el puerto, que traducimos al castellano en esta entrada,  La usina viviente o  Lluvia de junio, han sido estimadas como ejemplos clásicos de una literatura de inspiración proletaria.

A continuación, compartimos aquí uno de sus textos breves, Rebelion en el Puerto , donde retrata las condiciones miserables de los estibadores rumanos a las puertas de la Segunda Guerra Mundial, condenados a la pobreza más absoluta por el régimen burgueso-latifundista dirigido por el entonces rey Carol II, y obligados a trabajar a destajo en las condiciones inhumanas de los puertos sin apenas derechos. Rebelión el el Puerto se publicó en la Revista Bluze Albastre (Camisas Azules), nr.4, del 31 de julio de 1932.  

En estos momentos que los estibadores españoles se han puesto en huelga contra el decreto del gobierno para acabar con gran parte de sus derechos, la historia contada por Sahia nos recuerda lo mucho que les ha costado a los trabajadores a lo largo de la historia conquistarlos y lo rápido que se pueden perder sin organización y sin estar dispuestos a luchar para mantenerlos para sí mismos y para las próximas generaciones. 

Lamentablemente, Alexandru Sahia fue víctima de la pobreza y murió de tuberculosis antes de ver su sueño cumplido, aquel por el cual escribió y luchó durante toda su breve vida: la proclamación del Socialismo por la clase trabajadora, frente a una realidad en la que, como se denuncia en Rebelión en el Puerto, escrito en 1932, los estibadores rumanos no podían ni siquiera enterrar a las víctimas de la explotación y de sus miserables condiciones de trabajo con la dignidad que se merecían. Faltaban todavía dieciseis años para que los trabajadores rumanos, entre ellos los estibadores, conquistaran su emancipación tras la proclamación de la República Popular Rumana, en 1948.



*****

REBELIÓN EN EL PUERTO, Alexandru Sahia 
(Traducción de Un Vallekano en Rumanía)

Amarrados en el puerto, los vapores aullaban desesperados, gimiendo bajo el peso de su carga.

Se hacían señales, se chillaban, pero nadie se acercaba a la orilla. Un grupo de soldados y algunos funcionarios del puerto corrían como locos de un lado a otro.


Estibadores en el Puerto de Braila
Los trabajadores, sin embargo, se habían  retirado lejos del muelle y esperaban.

Las órdenes ya no eran obedecidas y la bandera del puerto estaba rota en mil pedazos; no ondeaba ya cuando el trabajo se interrumpió.

-¿Crees, camarada, que no van a dejarnos enterrarlo tal cómo queremos nosotros?

El preguntado calla. Alto, con anchas espaldas y brazos macizos, miraba al vacío mientras su labio inferior no dejaba de temblar.

-Te he preguntado, camarada Mihail, para conocer tu opinión. Eres la persona más adecuada para encargarte de este problema. Has conducido el sindicato muchos años y, al fin y al cabo, Galaciuc ha sido un buen camarada.

El camarada Mihail seguía sin responder.

Su labio tiritaba cada vez de forma más evidente y parecía que sus pómulos se movían. Se notaba que estaba haciendo un gran esfuerzo para controlarse, apretando los dientes, aunque no lo consiguiera. Finalmente, habló:

-Espera, amigo Simeon, espera. Sé que te es muy difícil esperar. Pero para poder sacar algo en claro tienes primero que rumiar, mordiéndote los labios si es necesario. Lo que te quiero decir es que acumules fuerzas, no las tires por la borda. De otra forma no se puede. La lucha final tendremos que llevarla a cabo pronto, no queda mucho- dijo.

.-Sí, claro, la lucha final va a tener lugar. Desde hace veinte años me controlo, me aguanto las ganas, pero no debe tardar ya mucho - habló  el flaco y enclenque Simeon,  estirando su delgado cuello con los ojos humedecidos, elevando la voz y a balbuceando.

-Te entiendo, camarada Simeon - le respondió Mihail - comparto tu opinión, ya que cualquier movimiento de revuelta en las filas de los trabajadores no puede más que traer bien a la causa proletaria. Tenemos, sin embargo, que organizarnos. Cuánto mejor organizados estemos para enfrentar la lucha, más seguro y más cercano estará el triunfo. Por ejemplo, en este caso, queremos que Galaciuc sea enterrado con nuestro homenaje, parando el trabajo unas horas; seguramente no lo conseguiremos. Somos aproximadamente 200 brazos, pero un regimiento de cañones espera a las afueras de la ciudad. Por supuesto, no vamos a renunciar al combate aunque sean pocas las posibilidades de éxito. Sé que muchos de nosotros caeremos. Moriremos, pero en sacrificio por la causa obrera, por Elizabeta Galaciuc y sus hijos -

Una franja del horizonte se deslizaba sobre las orillas del Danubio. Del color de la sangre, un rojo ardiente que bañaba simbólicamente tanto la tierra como el agua. Pájaros blancos volaban sobre el agua, cayendo con su pecho desde los mástiles sobre la brillante superficie del rio.

En el despacho del capitán, cuatro estibadores del comité sindical negociaban desde hacía unas horas el funeral de Galaciuc. Los trabajadores pedían abandonar el trabajo y poder acompañar al cuerpo del camarada por las calles de la ciudad hasta el cementerio. Pero los autoridades de la ciudad se opusieron rotundamente. No se podía permitir una manifestación obrera, prohibidas por la ley; además, el comandante del puerto no toleraba que se abandonara el trabajo solo para enterrar a un estibador, mientras en el muelle esperaban dos cargueros llenos de piedra.

A las tres, la comitiva mortuoria tenía que empezar su desfile solidario. Las autoridades, no obstante, lo habían prohibido, exigiendo la vuelta al  trabajo. Los obreros, a pesar de ello, habían abandonado sus puestos. Todos los esfuerzos de la capitanía para que regresaran a su actividad fracasaron. Las amenazas enérgicas, las enormes multas, los castigos con aumentos de jornada, nada convenció a los huelguistas.

Su decisión era también una protesta contra la forma en la que los funcionarios del puerto trataban a los trabajadores. Galaciuc era ya el sexto que caía desde el puente y moría ahogado. Las peticiones y quejas realizadas tantas veces ante la capitanía no habían obtenido resultado alguno, porque un puente más resistente era caro.

En un chamizo, dentro del ataud de madera podrida alzado sobre unos sacos vacíos, esperaba el cuerpo de Galaciuc. Hinchado de agua, con labios morados, parecía estar gordo y satisfecho.

De vez en cuando, Elizabeta Galaciuc, su mujer, pasaba por la cara del cadáver una hoja de lampazo para espantar a las moscas, mientras lloraba sin parar, como una niña. Habría deseado poder parar, pero no podía.

-Si tampoco hoy le enterramos, ¿cómo haremos para comprar más velas para una nueva vigilia?-
Rudolf Schweitzerr, Estibadores en el Puerto de Braila
preguntó.

Y entonces se echó a llorar con más fuerza.

-!El sindicato! !Tenemos dinero ahorrado en el sindicato! - se oyó la voz ronca de alguno de los trabajadores apoyados sobre el montón de carbón

-!Ah! El sin-di-ca-to, el sin-di-ca-to - repitió quejándose Elizabeta llorando

Junto a ella estaban Avram y Marcu, los hijos de Galaciuc, ambos tan rubios como esmirriados. Miraban la tripa hinchada de su padre sin poder entender cómo pudo haber tragado tanta comida.

Afuera se escuchaba un creciente alboroto, griterío, maldiciones. Los que estaban sentados sobre los montones dieron un respingo y se dirigieron a la salida. Elisabeta abrazó a los niños asustada e, instintivamente, se giró hacia el muerto como buscando una salida. Gritaba; gritaba sin saber por qué. Sus dos chavales, con los pies descalzos, ambos en los huesos y con la ropa hecha jirones, también chillaban, asustados.

Los obreros entraron en tropel en la chabola,  haciendola bandearse. De repente, se hizo el silencio. Los lamentos y llantos de la familia Galaciuc dejaron helados a todos. Rompió el hielo Mihail, acercándose al ataud y descubriéndose:

-Amiga Elizabeta, Entendemos tu desesperación. Sin embargo, tienes que intentar controlarte. La desgracia que ha caído sobre ti puede caer sobre la esposa de cualquier otro obrero. Déjame decir ahora otra mala noticia. Los cuatro camaradas que han ido a hablar con los jefes no han podido conseguir la garantía de que podemos acompañar al féretro de Galaciuc hasta el cementerio. Pero no pasa nada, nosotros igual te vamos a acompañar. Solo te pedimos que tengas confianza en nosotros.

Elizabeta miraba como atontada al gentío que se agolpaba a su alrededor, sintiendo como los dos niños aterrados se apretaban con fuerza contra sus enjutos muslos.

-!Los niños! !Cuidad a los niños! !Son los hijos de Galaciuc! - dijo desesperada, moviendo la cabeza, ahogada en lágrimas.

Seis hombres se adelantaron, alzando el ataud sobre sus hombros. Más de una centena de trabajadores los siguieron formando una columna, detrás de la familia Galaciuc.

Ya había anochedido. La calle que unía la ciudad con el puerto se abría frente a ellos recta como un rayo luminoso marcado por las farolas eléctricas.

La columna avanzaba silenciosa y tranquila; ni siquiera la mujer de Galaciuc lloraba ya. Se sentía cansada, sostenida sobre los brazos de dos obreros.

-!Oid, camaradas!- gritaba de vez en cuando con una voz casi inaudible - !Necesitamos un sacerdote, no quiero sin un sacerdote!.

-Seguro que sí- respondía alguien para tranquilizarla - se nos va a unir en el camino, ten calma.

Sin embargo, nadie había pensado en ello antes. Un cura y, seguramente, uno orondo ¿Qué sentido tendría una panza entre estibadores hambrientos? El puerto enterraba a sus muertos sin clérigo desde hacía dos años. Así, el convoy formado solamente por obreros, la viuda y sus hijos demostraba su dignidad. Solo las mujeres sometidas a la superstición pensaban en un cura, pero no se les hacía caso.

La noche había caído totalmente. Los focos daban una luz débil, gris, que solo matizaba la oscuridad !Qué triste y taciturna parecía la columna de obreros! Acompañaba a un camarada fallecido, pero cada uno iba pensando en  la dureza de su propia vida.

Elizabeta Galaciuc llamaba a sus hijos, que apenas se atrevían a responder salvo tirando débilmente de su ropa.

-Tenéis hambre, lo sé !Esperad, que no queda mucho! - les decía, pensando en cómo podía calmar sus ganas.

En el silencio, se espezaron a escuchar pasos rítmicos, producidos por un calzado pesado.

-!Deteneos!- alguien gritó.

Todo el mundo se paró, enmudeció, escuchando tensos. El ruido crecía y se hizo evidente lo que iba a suceder: !el ejército había llegado!

!Paraos! !El ejército, viene el ejército! -  gritó de nuevo la misma voz:

Los manifestantes se revolvieron, les entró el pánico. Sin embargo, todos corrieron a proteger el
ataud, creando una barricada de hombres tras la cual, quedaron los Galaciuc. Ahora ya no se avanzaba, sumidos en la espera. La tensión se mascaba en el ambiente, al acecho de la lucha inevitable, aunque lo que se defendía fuera solamente el cuerpo de un estibador ahogado.

Los soldados se iban acercando. Solo unos metros separaban a ambos bandos. En uno, estaban los campesinos, con uniforme militar; en el otro, también campesinos, pero con el mono azul de trabajo. Una voz poderosa sobresalía, la de Mihail:

-!Qué nadie se mueva! !Defended a los niños! !Que no sean golpeados los niños! -animaba con voz poderosa.


Foto de estibadores descargando en el Puerto de Galati
Elizabeta y los dos niños rubios fueron llevados a un cobijo más seguro. Junto a ellos, el féretro.

En la calle, el combate había empezado. Los soldados golpeaban con furia, corrían los insultos, se apretaban los dientes... Tras los primeros disparos al aire todo se transformó en un caos.  Los trabajadores estaban rodeados por todos lados, pero Mihail continuaba jaleándolos:

-!Que nadie retroceda! Así, !Adelante!

No obstante, todos los esfuerzos eran en vano. Las culatas de los fusiles arreaban con violencia, mientras los obreros no tenían ni siquiera piedras. Muchos se encontraban ya en el suelo, desgañitándose al ser pisoteados por las botas militares. Los soldados empujaban continuamente a los estibadores, cercados, hacia la ciudad, a golpe de bayoneta, entre protestas e injurias.

Finalmente, reinó el silencio en ambos lados, mientras en el borde de la calle segúia esperando el ataud del estibador, vigilado por la viuda y sus hijos.

De la oscuridad aparecieron dos siluetas; las de Mihail y Simeon. Ambos se arrodillaron ante la familia de Galaciuc. Elizabeta sollozba, pero los obreros no.

-Volvamos al puerto, camarada Elizabeta. El ataud no puede quedarse aquí - dijeron mientras se limpiaban con el brazo el sudor y la sangre de su frente.

La mujer no decía nada. Se levantó ausente, tirando de Avram y Marcu, medio dormidos. Los trabajadores alzaron de nuevo la caja sobre sus hombros. La marcha ahora volvía sobre sus pasos, insegura en la oscuridad. Ya nadie lloraba.

Elizabeta Galaciuc caminaba como ida. No se daba cuenta de si sus hijos, que casi tenía que arrastrar, se quejaban o callan. Preguntó algo, pero nadie la contestó. Puede que nadie la escuchar o que su pregunta no tuviera ningún sentido.

El disminuido grupo se detuvo. Mihail vió que Simeon estaba cansado. Dejaron el ataud sobre el suelo para poder descansar.

-En cualquier caso- preguntó Simeon agotado- teníamos que luchar ¿Te entristece lo que ha pasado?

Mihail no respondió, y Simeon no siguió preguntando.

Los dos barcos cargados de piedra hicieron sonar sus sirenas, pero con seguridad tampoco iban a poder zarpar al día siguiente. 

sábado, 18 de febrero de 2017

Comunicado del Partido Socialista Rumano (PSR): la corrupción en Rumania es consecuencia de 27 años de capitalismo

El Partido Socialista Rumano (PSR), partido que se considera heredero del Partido Comunista Rumano aunque la legislación fascista de Rumania no le permita portar ese nombre en el Registro de Partidos Políticos, ha emitido un nuevo comunicado en relación a las falsas y partidistas protestas anticorrupción que han tenido lugar en Rumania en las últimas semanas, señalando la verdadera causa de la corrupción contra la que hay que protestar y luchar: los 27 años de capitalismo impuestos al pueblo rumano.

A continuación, lo traducimos al castellano:

***


El Partido Socialista Rumano considera que las manifestaciones contra el Gobierno Grindeanu han sido realizadas a destiempo y sin razón justificada, pero ya que han empezado,cree que los manifestantes deberían seguir adelante con la lucha contra la corrupción, la corrupción real, y no como excusa para otros fines como ha sido hasta ahora. 

psr-768x768La realidad es que la corrupción existe y que hay que actuar sin interrupción contra los corruptos. 
Hay que tener en cuenta, sin embargo, que de al menos el 80% de los delitos de corrupción son culpables los propios fiscales junto a los servicios de información que, bajo pedido de sus jefes, han manifestado y, lamentablemente, siguen manifestando una pasividad condenable frente a los que han administrado y administran de modo fraudulento los asuntos de las unidades, instituciones y autoridades del estado. El Partido Socialista Rumano considera que la Justicia debe ser ejercida por personas competentes, íntegras e independientes que tengan capacidad y voluntad de ser imparciales.

Todos los Gobiernos que, después de 1989, han pasado por el Palacio de Plaza Victoria son culpables de una administración incompetente y fraudelenta de los asuntos públicos. El Partido Socialista Rumano advierte a los gobernantes y a todos los otros altos cargos que, más pronto o más tarde, tendrán que pagar la cuenta por todos sus actos en contra de la ley.

 Del mismo modo, también el Parlamento de Rumanía es culpable por, durante 27 años. adoptar una legislación oscura, ambigua y en un continuo cambio, una legislación generadora de y permisiva con la corrupción. El PSR recuerda a los parlamentarios que la ley debe ser clara, estable, justa e igual para todos, tiene que prever la seguridad personal, la de la propiedad y la de los derechos fundamentales, y el proceso por el que se crean e implementan ha de ser accesible, equitable y eficiente. 

Es una culpa de extrema importancia que el Parlamento no se haya propuesto jamás manifestarse como el primer poder del estado, de un estado soberano, independiente y próspero.

Para el PSR es evidente que esta situación desagradable ha sido posible como consecuencia de que, en los últimos 27 años, han llegado a las funciones de gobierno de las más altas instituciones del estado demasiados incompetentes, impostores, infractores y, peor aún, los traidores al pueblo rumano.

Considerando que ha llegado el momento de decir BASTA al saqueo de los bienes públicos a discreción desde la administración del estado, el PDR les recuerda a todos los rumanos que ellos son copropietarios de la riqueza nacional y han de aprender, ellos, los rumanos, a manifestarse como tales, como los propietarios que han de tomar las decisiones, y no otros.

En consecuencia el Partido Socialista Rumano pide a todos los electores que llamen a consultas a los parlamentarios a los que eligieron para exigirles responsabilidades por su labor como legisladores. De igual modo han de comportarse con el resto de altos cargos del estado, primer-ministro, ministros, parlamentarios, directores de las instituciones y unidades y a todas las autoridades del estado que, en calidad de administradores, tienen que asumir su responsabilidad por sus actos de gestión incompetente y  fraudulenta.

15. 02. 2017
Biroul Executiv Central
al Partidului Socialist Român
PARTIDUL SOCIALIST ROMÂN
București, Strada Olari, nr.12, sector 2
e-mail: contact@
psr.org.ro

tel.: 021 2522 886
www.psr.org.ro
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jueves, 16 de febrero de 2017

Paul Hitter, el artista gitano y antimperialista creador del expresionismo balcánico

Paul Hitter es un pintor rumano que se autodefine a si mismo como "el artista gitano" (Gipsy artist), con un arte militante siempre en defensa de los marginados y excluídos de la sociedad. Él mismo describe su arte como "expresionismo balcánico", estilo con el que intenta ilustrar las características de la cultura de Los Balcanes, mezcla de influencias y en contínua resistencia contra los que intentan sometarla. Su estilo recuerda al del director de cine Emir Kusturica, que lo muestra en míticas películas como "Gato negro, gato blanco"  o "La vida es un milagro". Hitter se inspira en Kusturica en, por ejemplo, su retrato de Maradona, que se podrá admirar en la selección que aparece al final de esta entrada.

Además de una gran cantidad de obras que decriben e ilustran la sociedad balcánica, Hitter tiene un componente político que también apreciamos en Kusturica. Sus referencias críticas al imperialismo o sus guiños al comunismo son constantes, sobre todo en sus retratos. Incluso dedica algunos de ellos a los principales líderes del comunismo mundial, como Lenin, Stalin o Mao, dotándoles de algunas particularidades de la cultura balcánica, como su representación con un tercer ojo en la frente que recuerda a la cultura hindú, pero también a la gitana, simbolizando con ello el carácter visionario de los personajes. Su óptica personal y a la vez imbricada en la cultura y tradiciones de la antigua Europa Otomana (los estados de la antigua Yugoslavia, Rumania o Bulgaria), no dejan indiferentes a nadie.

Uno de sus retratos más impactantes, que dice mucho sobre el fondo político de su obra,, es "Héroe nacional", donde una mujer con el kalashnikov en la mano y vestida de guerrillera, con la estrella roja en la gorra militar, está representada rodeada de simbología que nos lleva inmediatamente al entorno cultural y a las contradicciones entre los sistemas que han vivido en los últimos años los habitantes de la zona (socialismo y capitalismo, y sus mezclas de aberración y resietencia). En realidad esa amalgama de componente étnicos (eslavos, turcos, gitanos) e ideológicos, (socialismo, mafia, religión), define bien el mundo balcánico actual (lo que se precia, como ejemplo en "Diáspora soviética").

Hitter es un gran crítico del imperialismo europeo., y lo representa en cuadros como el dedicado a la , U.E., donde la bandera comunitaria, con el símbolo nazi desvelado, fuerza a los países balcánicos representados por una mujer gitana. De hecho, Hitter ha sido uno de las principales figuras críticas contra las manifestaciones que la derecha globalista rumana, al servicio de Bruselas y Berlín, está organizando actualmente en Rumania contra las medidas desfavorables a los intereses de las grandes corporaciones previstas en el programa del partido ganador de las elecciones celebradas apenas hace un mes con un 47% del respaldo popular al gobierno.

En todo caso, se trata de unas obras, de un estilo que, como poco, impacta, y que a muchos no gusta por el dominio hegemónico, en paises como Rumania, de la cultura occidental impuesta tras el golpe del 89, que hace que muchos reproduzcan como forma de sentirse "civilizados" los clichés y tópicos impuestos por Europa, renegando de las particularidades culturales y sociales de la región y sus ricos contrastes y mezclas de influencias histórico-culturales.

Por otro lado, es innegable la importante presencia de la cultura rrom en el autor que, no obstante, es y se considera gitano. En todos sus cuadros, en este sentido, tienen un importante papel los colectivos marginados, los pobres, los excluídos y los explotados, en un coctel de colores, personajes e influencias que nos parece llevar a algunas de las escenas más hilarantes y representativas del cine de Kusturica.


Carta de los marginados a la sociedad burguesa 

Maradona

Héroe nacional
Marinero ruso
Cuba
Rusia

Vietnam

Unión Europea
Diáspora soviética

Veterano de Normandia

Baba Novak
Kafka

Katiushka

Frida Kahlo

Bulat Okudzhava, cantante y poeta soviético

Lenin

Stalin
Mao

Ceausescu
K
General Clark, jefe militar de la OTAN durante la guerra de Kosovo
Locomotora, homenaje a los ferroviarios rumanos 
Marinero ruso

Mineriada (en referencia a las marchas mineras de los 90 contra los procesos de privatización masiva y
sistemática de la industria nacional).




miércoles, 15 de febrero de 2017

Un nuevo despliegue de tropas norteamericanas en la colonia rumana

Medio millar de soldados del ejército norteamericano de los ya presentes en el este de Europa ha llegado hoy a Rumania desde Polonia, para participar en unas maniobras militares en el sur del país. Según el Ministerio de Defensa rumano, los militares forman parte del Batallón 1 „Fighting Eagles”, dotados de carros de combate Abrams, vehículos blindados de infanteria M2 Bradley y obuses autopropulsados M109A6 Paladin.

Imagini pentru baza americana constanta Las tropas recién llegadas se unirán a las ya desplegadas en la base militar de Constanta, en el Mar Negro, para participar en ejercicios de tiro con munición real y en las maniobras conjuntas que tendrán lugar a lo largo de este año junto a las fuerzas de infantería mecanizada rumanas, que se van a denominar Atlantic Resolve.

Las tropas que van a permanecer en Rumania durante nueve meses forman parte de los 3500 soldados y 2800 vehículos e instrumentos militares llegados desde Fort Carson, de Colorado, a Bremerhaven, Alemania, a principios de este mes de enero, en el contexto de los nuevos planes de Washington de mantener una mayor presencia militar en el este de Europa de forma continua y rotativa, según los planes aprobados por la antigua administración presidencial dirigida por Obama.

A pesar de que el nuevo presidente, Donald Trump, ha puesto en cuestión la gran presencia militar de EEUU en Europa y su participación en la OTAN, parece que se continuan aplicando las decisiones del gobierno anterior,

Por supuesto, la clase política rumana habla de "tropas aliadas" y de "ayuda para la defensa del país", y no de tropas de ocupación, al contrario de la versión oficial sobre el breve periodo en que las tropas soviéticas se mantuvieron en Rumania tras su liberación de las garras nazis, hasta 1958 (en este caso, las tropas norteamericanas se han instalado oficialmente en Rumania desde 1999, es decir, ya llevan más de 17 años usando el territorio rumano para sus intereses imperialistas).

La llegada de más tropas yankees a Rumania coincide con llos continuos reveses de los intereses del imperialismo norteamericano en Oriente Medio, en el contexto del conflicto interimperialista en el que las potencias en alza están poniendo en jaque a la que ha sido hegemónico desde la caída de la Unión Soviética y la restauración en Rusia de la barbarie capitalista, acontecimiento, situación que ha hecho regresar la situación mundial al ambiente bélico general (enfrentamiento económico, militar o mediático) propio de la cadena imperialista del capitalismo en su fase superior.

 

domingo, 12 de febrero de 2017

Rumania y las multinacionales "revolucionarias"

La ofensiva del capital contra el trabajo de los últimos años se da en múltiples formas. Una de ellas han sido las famosas revoluciones de colorines, utilizadas para tumbar gobiernos, para dirigir a un país en determinada dirección o para evitar cambios de rumbo.

El papel de las multinacionales en las manifestaciones supuestamente anticorrupción de Bucarest ha sido más que evidente. Aquí no es como en Ucrania, donde los ejecutivos e hijos no acudían a la manifestación por su carácter violento y el miedo a la reacción popular. Aquí no se trata de dar un giro radical a la situación, sino de evitar que se aprueben determinadas leyes que chocan con el carácter de colonia de Rumania durante estos últimos 27 años, y no se trataba de una acción violenta, sino solo de intentar manipular la opinión pública. Así que los mafiosos y grandes saqueadores de las multinacionales han podido participar y pasearse entre los jóvenes protestatarios como Pedro por su casa, pues al fin y al cabo no solamente están en el mismo bando, sino que, además, ellos son los que financian las ONG,s que convocan y organizan las protestas.

Sin embargo, los participantes, que afirman que no están teledirigidos y que se trata de protestar contra la corrupción "como cada uno quiera", no reaccionaron de la misma forma ilustrativa ante unos jóvenes que, creyéndose la excusa "anticorrupción", aparecieron entre la multitud con una pancarta que decía: "¿Por qué para las multinacionales hay sol y para las empresas rumanas nubarrones?", en referencia al trato fiscal privilegiado que tienen las corporaciones extranjeras en Rumania y a la prevista reforma fiscal que va a aumentar los impuestos para estas últimas de un 5% a un 16%.

Los "espontáneos" jóvenes mostraron su rechazo a este ataque a los privilegios de las grandes corporaciones extranjeras en Rumania arrancando la pancarta por la fuerza a los que así protestaban, acusándoles de infiltrados y conminándoles a que fueran a manifestarse a Cotroceni, donde los que apoyan al gobierno y piden la dimisión del líder de la derecha, el presidente Iohannis, se concentran desde hace una semana.


video


Por otro lado, el pintor rumano Paul Hitter, amigo y colaborador del diréctor serbio Emir Kusturica, y representante del que llama "expresionismo balcánico", ha ilustrado el carácter real de las manifestaciones contra el gobierno de Bucarest (foto adjunta de Soros junto al lema de las protestas: REZI$T)

¿Cómo se puede explicar que los gerifaltes de las corporaciones colonizadoras en Rumania se muevan entre los manifestantes "anticorupción" como pez en el agua mientras los que critican los privilegios de las multinacionales sean insultados y echados de las protestas contra el gobierno? ¿Qué tipo de "revolución" pueden apoyar las grandes empresas, sus altos ejecutivos y ONG,s financiadas por ellas?

Como dice el refrán castellano, "A buen entendedor, pocas palabras bastan".

viernes, 10 de febrero de 2017

Ilustraciones del comunista rumano Laurentiu Ridichie sobre las supuestas protestas anticorrupción

El ilustrador comunista rumano Laurentiu Ridichie, todo un talento que no nos cansaremos de promocionar en este blog, ha realizado una serie de ilustraciones con motivo de las protestas organizadas por la derecha rumana y las ONG,s financiadas por Europa y Estados Unidos contra el programa social del gobierno socialdemócrata. En ellas muestra, de forma crítica y original, algunas características que definen a los que participan en ellas y determinados hechos significativos que desvelan su carácter de clase, es decir, el ser  acciones organizadas por la clase dominante defendiendo algunos intereses puestos en peligro por el nuevo ejecutivo. Nada que ver, por lo tanto, o al menos de forma directa, con la supuesta ordenanza favorable a la corrupción publicitada por los medios de la derecha reaccionaria y el hombre de Ángela Merkel en Rumania, Klaus Iohannis (presidente del país).


En la primera ilustración, que denuncia el racismo social que ha caracterizado las pancartas, gritos y opiniones de los participantes en la manifestación, muestra lo que podríamos definir como "la lucha de clases" que se está dando en Rumania (lucha de clases en la que solo lucha uno de los bandos, la burguesía, en plena euforia ofensiva contra la clase trabajadora). Para ello, como es habitual en los últimos tiempos, usa a la "aristocracia obrera"; es decir, a los miembros de la clase explotada con más altos salarios (aunque en Rumania la palabra "altos" sea paradójica, pues las multinacionales malpagan con apenas entre 400-500  euros a sus "méjores" empleados).

Estos "trabajadores" (ellos prefieren ser llamados "empleados" porque se sienten más "cool", puesto que el término de "trabajador" es identificado por los medios de propaganda con el "comunismo", el "mal de todas las cosas" según la religión del capital, incluso causa de los saqueos y robos de la clase capitalista de uno u otro partido en la actualidad), no cesan de despreciar, insultar y burlarse de la mayor parte de la población rumana que, si es que han conseguido un trabajo, ganan menos de 200 euros al mes (según la estructura salarial publicada por el Instituto Nacional de Estadística en diciembre de 2016). Para ellos, esta "mayoría" es una carga de la que, prácticamente, hay que librarse (sin importarles que desde la restauración del capitalismo en 1990 más del 20% de los rumanos se hayan visto obligados a huir del país para poder encontrar trabajo, después de la destrucción sistemática de la industria productiva nacional para convertir Rumania en un mercado sin competencia para los productos multinacionales), dejando a la mayoría de los que se quedan en los límites de la pobreza (el 46% según el Eurobarómetro de la pobreza de 2016).



Este peligroso racismo social, que nos retrotrae a épocas pasadas en las que a los excluidos, enfermos, pensionistas o, en general, los que no podían producir, se les criminalizaba y marginaba socialmente, si no se les quitaba de enmedio directamente, hace que las protestas tengan un cierto aroma a fascismo. No es de extrañar, no obstante, que esto suceda, en unos tiempos en los que la euforia capitalista no duda en recortar derechos y salarios a los trabajadores, en nombre de la austeridad (austeridad que, por supuesto, no les afecta a ellos), mientras se hacen campañas contra la idea, nacida por cierto en la Union Sovietica, o al menos alli fue el primer lugar donde se aplicó, sobre la obligacion social y humana de mantener a los ancianos y enfermos y, (solo en occidente porque en los paises socialistas no había tal cosa), tambien a los parados.

En la anterior ilustración, Ridichie muestra algunos de los argumentos utilizados por estos manifestantes de la derecha, jóvenes creyentes en la existencia de ese paraíso capitalista que le han prometido: "!Hay que quitar el voto a los pobres!" (porque luego votan a la izquierda y al, repitiendo el mantra, !Comunismo!, porque les suben los salarios y las pensiones y les ayudan a pagar las medicinas); "!El jefe de estado está con nosotros!" (referencia a Klaus Iohannis, el corrupto presidente del país contra cuya corrupción ningún manifestante arremete; "!Salvad a la burguesía!" (en referencia al nuevo partido, USR, gemelo de Ciudadanos -C´s- en España, creado para dar una cara más "democrática", "anticorrupción" a la derecha corrupta, y que empezó como asociación en Bucarest con el nombre "Salvad Bucarest"), o "!PSD, Peste Roja!" (los corruptos siempre necesitan un chivo expiatorio para que mientras se mira hacia otro lado, puedan seguir saqueando; en este caso, los "anticomunistas" han elegido al Partido Socialdemócrata, que identifican en un malabarismo justificativo que hay que ser memo para tragarse, que es un partido "comunista"; esto es un arma de doble filo, porque muchos de los que aspiran a que el comunismo vuelva a Rumania -más del 52% de los rumanos el pasado año, según las encuestas-, acaban votando finalmente al PSD, a pesar de que sea un partido procapitalista, proeuropeo y procorrupción, como el resto).

Un detalle brillante es la pancarta de la esquina inferior derecha, donde un "joven libre" muestra un corderito indefenso con la esvástica tatuada. El fascismo se viste en estos tiempos de euforia capitalista de humanismo democrático.


La ilustración previa nos muestra, con una ironía y un sarcasmo de alto nivel, a un "joven libre" rumano (libre pero obligado a vivir en casa porque su sueldo es de esclavo), con una pancarta típica de la manifestación supuestamente "anticorrupción" en la que dice así: "Nuestros abuelos y los pobres, que son estúpidos, deben morir", mientras su madre ya mayor, seguramente también pobre, le arregla el pañuelo con la bandera rumana y su aspecto para que vaya guapo a la mani.

La polémica levantada por la presencia del Director General de Raisfeissen Rumania en las protestas contra el gobierno no ha pasado desapercibida para Laurentiu: en la siguiente viñeta muestra al señor Von Groningen representado en una tarjeta de su banco con una pancarta en la que escribe "Aumentad los intereses a los hipotecados", en referencia a la denuncia que hizo el citado banco contra la nueva ley aprobada por el Parlamento en la que se aceptaba la Dación de Pago para saldar la deuda y contra otra en la que se permitía que los endeudados cambiaran la moneda del crédito en lei rumanos cuando el valor de la moneda extranjera se disparara (en este segundo caso, Raisffeisen ganó su juicio y, por lo tanto, los endeudados en francos suizos, que están ahora en una situación difícil con sus créditos, se los tienen que comer con patatas).

El apoyo de gente como Van Groningen, es decir, altos directivos de multinacionales, tanto mediante la presencia en las manifestaciones como por otros medios, como la donación a ONG,s participantes, dar días libres para asistir a la protesta o financiar comida y bebida para surtir y evitar el desánimo en los protestatarios, dice mucho de las verdaderas razones de las protestas. En este caso, dos medidas del programa de gobierno son ilustrativas: el aumento del salario mínimo a 1250 leis (casi 300 euros brutos), lo que va a provocar que los beneficios de los empleadores bajen, y el aumento de los impuestos a las grandes empresas del 5% al 16%.


Los partidos políticos que están detrás de las protestas son, principalmente, el Partido Nacional Liberal (PNL) y Unión Salvad Rumania (USR). El primero está dirigido desde la presidencia del país por Klaus Iohannis, el líder "anticorrupción" impuesto por Berlín y hombre clave de las multinacionales alemanas y austríacas en Rumania. Antiguo alcalde de Sibiu, ciudad en Transilvania, se hizo allí, con dinero que no puede justificar (él mismo lo reconoce), con seis mansiones, y una séptima que ha perdido por, según la justicia, falsificación los documentos justificativos de propiedad. Es decir, un dechado de virtudes.

El otro partido, USR, tiene a uno de sus más conocidos miembros a Mihai Gutu, hombre de negocios, por supuesto, que se echa siestas en el Congreso mientras hablan sus propios compañeros de partido ganando por ello 5.000 euros al mes (el salario de la mayoria de los rumanos es menor de 200 euros). El partido, USR, destaca por su populismo derechista que, en nombre de la limpieza de cara de la derecha más reaccionaria, habla de anticorrupción, anticomunismo y libertades políticas mientras sus líderes hacen negocios jugosos con el estado y pactos políticos con el PNL para intentar tocar más poder. Su similitud con los falangitos de C´s es sorprendente. De hecho, su gran líder, Nicusor Dan, también ha sido grabado, como Albert Rivera, dando un discurso ante las cámaras con un descontrol de sí mismo que ha hecho preguntar a mucha gente qué tipo de sustancia habría tomado.

En la viñeta de más arriba, Mihai Gutu y Klaus Iohannis van con un tandem por el Bulevar de la Victoria del Capitalismo (en referencia a la Plaza de la Victoria donde se reunen sus chicos para protestar) mientras, de fondo, a parece un paisaje de bosques talados, como los bosques rumanos. Parece ser que uno de los negocios del presidente del país es, en asociación clandestina con una multinacional austríaca, el de la exportación masiva de madera de los bosques rumanos, sin importarles si se trata de zonas protegidas o naturales, en el marco del gran saqueo de materias primas al que están sometidos los rumanos desde el golpe de estado de 1989.


Los comunistas rumanos hablan de "lucha de clases" para referirse a las protestas "anticorrupción" de la derecha rumana, que no hacen referencia alguna, por supuesto, a la principal causa de la corrupción en Rumania y en cualquier otro estado: el capitalismo. Se trata, claro, de una lucha de clases en la que la ofensiva es de la clase capitalista y los agredidos se dejan hacer; es decir, la clase trabajadora se mantiene a la defensiva o, directamente, se pone de lado de los agresores contra sí misma ¿Cómo es posible eso? Entre otras cosas mediante la manipulación mediática brutal y agresiva llevada a cabo por los medios de información en manos de las multinacionales capitalistas.

En este caso, es el "lápiz", son los periodistas, el arma esencial para hacer sangre en los explotados y profundizar la herida. De hecho, no obstante, la mayoría de los participantes en las protestas de la derecha, en favor de los privilegios de la clase capitalista y en contra del programa social del gobierno que las pone en duda, son trabajadores, con salarios ridículos y sin apenas derechos laborales (más allá de poder ir al gimnasio pagando un 50%, o el acceso a un seguro privado de salud a cambio de una cuota cómoda y accesible). Por supuesto, estos "jóvenes libres" no salen a la calle a protestar contra los verdaderos causantes de sus problemas, las empresas para las que trabajan, llegadas en muchos casos de otros países occidentales donde dejaron de pagar 1500 euros o más a sus trabajadores locales para "hacerles el favor" a los rumanos de pagarles 300 o 400.

No hay que malinterpretar mis palabras. Tampoco hay que exagerar con el programa general del PSD que, en esencia, es uno capitalista, es decir, favorable en su mayor parte a los objetivos de la clase dominante (aunque tenga, sin duda alguna, algunas propuestas que escuecen a las grandes fortunas y a las corporaciones extranjeras).


La lucha de fondo se da, como reconoce Ridichie en la anterior viñeta, en una situación de conflicto y reordenamiento interimperialista, en la que la emergencia de nuevos capitalismos poderosos (China, India Rusia...) hace temblar a los países capitalistas clásicos, debido a la competencia feroz provocada por la hiperexplotación a la clase trabajadora por los nuevos competidores, lo que tiene como consecuencia que el globalismo antes fomentado sin fisuras empiece a ser cuestionado por algunos. Entre ellos, el que fue el polo imperialista único hasta hace poco: Estados Unidos.

La victoria de Trump no es más que la el efecto de la nueva situación en la cadena imperialista global, en la que ya no se trata de imponer los productos de las multinacionales de los fuertes a los débiles, sino que los débiles, que han aprendido la fórmula, ahora se han puesto a producir más barato (a costa de su clase trabajadora, claro). Así que una nueva ola de proteccionismo cunde en el todopoderoso imperio norteamericano, mientras sus protegidos de, por ejemplo, la UE, empiezan a quedarse sin el apoyo de papá y solos ante los gigantes que llegan de oriente.

En Rumania, salvando las distancias con otros paises del entorno, como Hungria, algo de esto se siente en la situación: los globalistas temen que el PSD se deje llevar por la nueva ola y se acerque a las propuestas de Trump y del vecino Orban, de lo que se percibe algo en su programa de gobierno: más impuestos para las multinacionales, más ayudas a los productores locales. Iohannis que es el hombre de Merkel en Rumania no puede permitir algo así.

En la viñeta, el líder del PSD, Liviu Dragnea, sostiene el paraguas de Trump, mientras Iohannis hace lo propio con Merkel.

Por último, una viñeta reciente muestra cual es el principal problema de Rumania, a pesar de los "jóvenes libres" que gritan contra la corrupción (solo la de un partido) mientras atacan  -seguramente muchos ni lo saben- a las incipientes políticas sociales del programa del gobierno (significativas por lo que suponen de potencia de cambio, no porque representen un cambio de dirección real). Mientras la ideología oficial, impuesta como hegemónica por la élite capitalista y corrupta, es el "anticomunismo", mantra que se repite hasta la saciedad y permite seguir robando mientras se sigue mirando hacia atrás buscando al culpable, la única solución para Rumania es el Socialismo: luchar contra el robo, evitando el mayor de ellos, la apropiación de la riqueza producida por otros, socializando los medios de producción y dejando que la mayoría, es decir, la clase trabajadora, sea la que se dirija a sí misma.

En la viñeta, Laurentiu Ridichie muestra una típica pintada callejera que representa el mantra mediático que la oligarquía fomenta por todos los medios por el miedo que le provoca la organización de los trabajadores y su conciencia de clase, y que se podría traducir como "a la mierda el comunismo", En la ilustración, es tachada y sustituída por lo que convendría hacer a los rumanos para luchar realmente contra la corrupción, la pobreza y, en general, el desastre de estos últimos 27 años: "a la mierda el capitalismo".

Más sobre Laurentiu Ridichie en este blog:

http://imbratisare.blogspot.ro/2015/12/ilustraciones-anticapitalistas.html






martes, 7 de febrero de 2017

Manifestaciones en Bucarest en apoyo del gobierno socialdemócrata y al grito de !No a la corrupción! !Iohannis dimisión!

Resultado de imagen de iohannis demisie cotroceniFrente a las manifestaciones organizadas por la derecha y las multinacionales, que, como  se ha informado desde este blog, no se dirigen contra la corrupción, como publicitan los medios de propaganda reaccionarios , sino contra el programa social del gobierno (ver la traducción del comunicado del PSR-PCR publicado ayer en Un Vallekano en Rumania), los votantes del gobierno y los que están en contra de las maniobras y manipulaciones mediáticas de la oposición y las grandes corporciones han salido también a la calle.

Estos manifestantes piden que se respete la voluntad popular de las últimas elecciones del 11 de diciembre, en las cuales el Partido Social Demócrata derrotó al gobierno antipopular de la derecha presidido por Dan Ciolos, pero dirigido por Klaus Iohannis, y se están concentrando ante el Palacio de Cotroceni, sede de la jefatura del estado. Piden la dimisión del presidente Klaus Iohannis; el líder de la derecha está acusado de comprar seis mansiones en la ciudad de la que fue alcalde, Sibiu, con dinero negro de imposible justificación.

Iohannis, saltándose sus competencias constitucionales como arbitro entre instituciones políticas y represente máximo de Rumania en el exterior, no ha dudado en ponerse  al frente de las manifestaciones organizadas por la derecha rumana contra el programa del actual gobierno socialdemócrata, que ha causado una gran revuelta entre las multinacionales y grandes empresas, que han conseguido movilizar, a través de ONG.s y partidos reaccionarios,  a su electorado, entre otras cosas con una campaña manipulatoria contra la reciente reforma del Código Penal, que ha sido finalmente derogada.
La derecha rumana, dirigida ahora por Iohannis, siempre contra los rumanos
(viñeta de Laurentiu Ridichie)

El presidente intentó impedir desde el primer momento la formación del nuevo gobierno, rechazando la candidatura a dirigir el gobierno de la socialdemócrata Sevil Shhaideh sin argumentarla, (aunque se piensa, a falta de explicación alguna, que las dos razones que había detrás de la decisión eran que se trataba de una mujer y que, además,es musulmana); después,  no ha dejado pasar la oportunidad de intentar ganar movilizando a la derecha (a través del entramado de ONG´s que han dado lugar recientemente al partido Unión Salvad Rumania (una especie de Ciudadanos -C´s- españoles pero todavía más carcanos a las prácticas falangistas de antaño) y del Partido de la derecha reaccionaria, el Partido Nacional Liberal (el partido de Iohannis).

La brutal campaña mediática contra el gobierno ha acabado haciendo reaccionar a sus votantes (que hicieron que el Partido Socialdemócrata alcanzará una rotunda victoria en las últimas elecciones del pasado mes de diciembre), manifestándose estos ante la sede de la presidencia rumana, el Palacio de Cotroceni. Con gritos de !No a la corrupción! !Iohannis dimisión! !Respeto al voto democrático!

Cierto es que las manifestaciones contra la derecha no está llena de pancartas impresas a color, de grandes proyectores modernos o de niños bien con ropa de marca apoyados por directores de multinacionales o ejecutivos bancarios; se trata de parados, pensionistas, los trabajadores peor pagados o, en general, además de los que mantienen algo de sensibilidad social después de años de fomento del individualismo radical, los quemás han sufrido las consecuencias de estos 27 años de capitalismo salvaje, los que, desafortunadamente, votan a la socialdemocracia en vez de organizarse en un partido que defienda realmente sus derechos.

Por supuesto que tampoco, al contrario que sucede con las manifestaciones de la derecha, organizadas para proteger los derechos de las multinacionales en la colonia rumana, los medios de propaganda de estas no han informado apenas sobre las protestas de los que votaron al gobierno y defienden su programa y, especialmente, que es lo que duele a los reaccionarios, de sus medidas sociales.

Aquí contribuímos a su difusión con un video grabado entre los manifestantes;

video


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