domingo, 5 de febrero de 2017

Comunicado del Partido Socialista Rumano (PSR) sobre las protestas de Rumania

Hemos traducido el Comunicado del Partido Socialista Rumano (PSR) (nombre adoptado por el Partido Comunista tras la prohibición por la justicia rumana de tener ese nombre) acerca de las protestas que se están llevando a cabo en los últimos día en Rumania, en el cual se señalan quienes son los principales perjudicados por las medidas tomadas por el Gobierno actual y, por ende, los principales beneficiarios de la lucha en la calle contra el Ejecutivo y el Parlamento votado mayoritariamente en las elecciones del pasado diciembre (las negritas son del original, las notas nuestras):

Comunicado 

El Partido Socialista Rumano, entendiendo la frustración acumulada durante 27 años de robo a través de las políticas y decisiones promovidas por todos los gobiernos, parlamentos y presidentes de Rumania, con la complicidad condenable de fiscales y jueces, constata, con satisfacción, que un número apreciable de rumanos se atreven a expresar su deseo de lucha contra los corruptos y la corrupción.
Imagine similarăSin nada que decir en contra de la libre expresión de los ciudadanos, que tienen motivos de sobra para protestar frente a todas las desgracia que han caído durante estas décadas sobre Rumania, llamamos la atención sobre el hecho de que existe un gran peligro de que el resultado de las manifestaciones se vuelva contra ellos, de que los manifestantes de buena fe se conviertan en víctimas de los grandes grupos de presión cuyos intereses son contrarios a los de la mayoría del pueblo rumano.
El Partido Socialista Rumano quiere cumplir con su deber de informar a los manifestantes de que los más afectados por las nuevas medidas adoptadas por el Gobierno son las compañías multinacionales que, desde este momento, tienen que aumentar el salario mínimo a 1450 lei e, implícitamente, pagar más impuestos al estado por la cantidad pagada. Al mismo tiempo, quienes dirigen las grandes corporaciones, en general extranjeros, tienen ingresos muy altos y estarán, a partir de ahora, obligados a pagar la Contribución a los Seguros de Jubilación y Paro (CAS) y la Contribución al Sistema Sanitario (CASS), impuestos que, hasta ahora, tenían un límite máximo de cinco veces el salario mínimo de la economía (*) !Atención! De esta exención de pagar los impuestos integrales CAS y CASS se beneficiaban igualmente, junto a otros, los magistrados, jueces y fiscales, al igual que los trabajadores de los servicios de información. Además, las compañías extranjeras, siendo conocido su ánimo de defender sus ventajas, están obligadas a reaccionar también contra las medidas por las que son aprobadas facilidades sustanciales a los jóvenes empresarios, lo que llevará al desarrollo del capital autóctono (**).
En consecuencia, siendo bien conocido que, en general, los beneficios de las multinacionales se traduce en pérdidas de sus empleados y, de forma indirecta, de la mayoría de los rumanos, pues sus ganancias nacionales son transferidas sin verguenza a sus países de origen o paraísos fiscales, el PSR insiste en que los manifestantes tienen que asumir el riesgo de descubrir que, más tarde o más temprano, el supuesto éxito de las protestas va a volverse contra ellos.
Resultado de imagen de partido comunista romanSiendo también conocido el hecho de que las instituciones europeas y las embajadas de determinados estados en Rumania están interesados en quedarse y apropiarse de parte de la riqueza de todos los rumanos, el Partido Socialista Rumano llama la atención sobre el peligro externo que se amplifica por la internacionalización de los problemas internos, incluso por por el que se llama Jefe de estado,  Klaus Werner Iohannis, el presidente de„mi partido”, de „mi Gobierno” y de „mi Parlamento”(***) y de los títeres que corren con sus quejas en las "altas cancillerías" y que no hacen otra cosa que confirmar el estatuto de colonia europeo-norteamericana de Rumania.
PDR pide a todas las personalidades e instituciones que, en lugar de instigar y coordinar las acciones para no respetar la voluntad de la mayoría, pongan fin a la manipulación de "mis rumanos de la calle" y aseguren las condiciones legales de funcionamiento del Parlamento y del Gobierno, únicas instituciones implicadas constitucionalmente en la función de legislar. 
Al mismo tiempo, no podemos mas que constatar que lel actual gobierno y los parlamentarios de la coalición parlamentaria que lo apoyan son víctimas también de las políticas promovidas por sus partidos en los últimos 27 años. Como afirma el dicho popular, "quien siembra vientos recoge tempestades". 

Para terminar, el Partido Socialista Rumano hace un llamamiento al Gobierno, al Parlamento, a todos los partidos que lo forman, pidiéndoles que tengan cuidado con lo que hacen porque, !no dentro de mucho tiempo serán obligados a pagar las consecuencias! Es algo que concierne a todos los rumanos.
Comité Director del P.S.R.****
04.02 2017

* Es decir, siendo el Salario Minimo de 1250 lei, (270 euros brutos) solo tenian que pagar el impuesto correspondiente a 6250 lei (unos 1380 euros). Todo lo que superaba esta cantidad estaba libre de ambos impuestos. Ahora los grandes salarios tendrán que cotizar por todo lo que ingresan.
** También se han aprobado medidas para fomentar la producción local, frente a las importaciones.
***Referencia a las palabras de K.Iohannis en la Cumbre de Malta de este fin de semana acerca de "sus rumanos" ("my romanians"), y a su lucha continua por controlar el gobierno, el parlamento y la justicia.

**** El PSR se ha olvidado de otra medida esencial del programa del gobierno que afecta a las multinacionales: el aumento del 5% al 16% del impuesto a las empresas con altos beneficios.

6 comentarios:

Albert-ChrisRenko dijo...

Básicamente, la postura que defendí en anteriores comentarios, con algunos matices diferenciadores.

La dirección del PSR se alegra de que los rumanos salgan a la calle a protestar contra la corrupción, a la vez que advierte del peligro de que tales protestas se vuelvan contra los propios manifestantes de buena voluntad hartos de tanta indecencia política. Ya dije yo que ni todos los que están indignados estaban en la calle (la mayoría están en su casa hartos de todos), ni todos los que están en la calle están indignados. Por desgracia, hay gente sinceramente indignada que está haciendo el papel de tontos útiles, siendo manipulada la protesta por los que son, por lo menos, igual que el actual Gobierno, cuando no peor. Y hay muchos protestando en la calle que buscan no tanto la derogación (ya conseguida) de la reforma del Código Penal, como la caída del Gobierno para poner a los suyos. Incluso después de la derogación de la reforma las protestas continúan con más fuerza y más gente en la calle que los primeros días, pese a que el objetivo teórico ya se ha logrado: anular la pésima reforma. Esto es al final un "quítate tú, que me pongo yo".

El riesgo de que las protestas sean manipuladas por la otra derecha no existiría si éstas hubieran sido organizadas por comunistas (con el nombre que sea, lo importante es el contenido, no el calificativo), pero éstos no están en condiciones de organizar nada, por lo que se ve.

No derramaré lágrimas si cae el Gobierno de Grindeanu. Ha hecho, con su torpe reforma, el trabajo a la oposición. Si hubiera querido desprestigiar a su Gobierno y al PSD, y favorecer la acción de piqueta de la oposición conservadora, habría sido difícil encontrar mejor forma de hacerlo. Tampoco me alegraré si llega al poder la otra derecha, la de siempre: son gente que no merece el más mínimo respeto y que han abusado miserablemente de la coyuntura (servida en bandeja por el propio Gobierno) para sus propios fines, fingiendo ahora una decencia, unos escrúpulos y una exquisita e intachable moralidad que no sienten en absoluto. Si tantos escrúpulos tienen y tan honrados son, tiempo tuvieron de demostrarlo cuando gobernaban y a la hora de hacer negocios. No, los organizadores de las protstas no son gente proba e intachable, son sinvergüenzas oportunistas que han visto la ocasión y la han aprovechado.

Pobres rumanos, porque, por desgracia, no soy tan optimista como la dirección del PSR: no creo que a no mucho tardar la actual clase política rumana (Gobierno y oposición), responables en mayor o menor grado de la situación actual de Rumanía, vayan a pagar las consecuencias. ¡Precisamente porque no hay quien pueda organizar una protesta global contra el sistema, no sólo contra un partido u otro, o una ley o la otra!

Saludos, camarada.

JL F dijo...

Yo tampoco creo que los corruptos de uno y otro bando vayan a pagar por sus delitos contra el pueblo. No se ve ningún horizonte ni siquiera lejano de que algo así pueda pasar.

Por otro lado, yo también me alegraría si las protestas fueran realmente contra la corrupción, pero no es así (!ojo!, puede que muchos lo hagan, pero solo contra la corrupción de uno de los lados, estando bien pertrechados por las ONGs financiadas por las multinacionales, las instituciones capitalistas y, en general, intereses globalistas). También me hubiera alegrado si el 15M hubiera sido un movimiento realmente organizado, anticapitalista, con claridad para acabar con el sistema, pero no lo era: al contrario, era evidente desde el principio que su objetivo era desmovilizar, era evitar que el verdadero cabreo se mostrara en las calles y exigiera de verdad cambios.

Lo que sucede en Rumania es aun peor. Aquí es directamente la derecha más casposa y reaccionaria la que organiza y dirige las protestas, no contra la corrupción, ni mucho menos, sino por un mero asalto al poder tras la humillante derrota electoral del mes pasado. Y los participantes saben bien que el objetivo no es "la corrupción" de todos, sino solo la de los que, llevados por la paradójica ideología exacerbada del anticomunismo, ideología fomentada por los que saquean Rumania desde las instituciones o despachos de las corporaciones para que no haya obstáculo para seguir haciéndolo, llaman, identificándolo con "el comunismo" (!esto te dice claramente el nivel educativo y formativo y el lavado de cerebro con centrifugado que tienen que tener estos manifestantes!), como "la Peste Roja".

Durante el 15M me alegré de que la gente saliera a la calle contra la clase política, aun sabiendo que el objetivo no era derribarla, sino salvarles los muebles. Aquí no se parece en nada a eso. Aquí directamente se sale contra el programa del gobierno, contra el aumento de los impuestos para las grandes corporaciones, contra el fin de algunos privilegios de las grandes fortunas (lamentablemente, eso sí, de muy pocos), y contra las políticas que fomentan políticas locales de desarrollo, enemigas de los intereses globalistas. Aunque la excusa sea la famosa ordenanza, desde el primer momento estaba claro que nadie pretendia que esta se derogara y punto: el objetivo de la mayoría (no digo de todos, pero si de la mayoría) son las políticas sociales, las ayudas los parados o las subidas de las pensiones (esta gente que está en la plaza tiene entre sus lemas el desprecio al voto de los pobres -se reitera la idea de que no deberían votar-, o la carga que suponen los pensionistas para el país, entre otras ideas de sospechoso tufo fascistoide, claro que no es solo culpa suya, sino que esto se fomenta desde los medios de comunicación, las instituciones culturales de financiación privada y los partidos de la derecha).

Sigue...

JL F dijo...

En fin. A mi tampoco me daría pena que el PSD perdiera el gobierno si no fuera porque los que vienen dan mucho más miedo y solo pretenden darle la puntilla final a los pocos derechos que le quedan a los rumanos de los conquistados en el pasado; derechos que, no me malinterpretes, tampoco defiende el PSD con gran interés, más bien ninguno, pero, con los pies en la tierra, un gobierno del gran corrupto Iohannis y los de su calaña sería un golpe tremendo para los que han votado al PSD, no porque crean que es un partido no corrupto, sino porque al menos sigue dando gran importancia a los asuntos y ayudas sociales, parados, pensiones, etc., teniendo en cuenta, un poco al menos, a los más desfavorecidos. Sí, sé que es aceptar bailar con la más fea, pero en las circunstancias actuales, sin ninguna opción a la vista, pues mejor esto a que te limiten a lavar los platos y las copas de los que bailan.

Por otro lado, y esto ya lo he repetido en varias ocasiones con respecto al PSD, su función es, también, muy negativa o, para el sistema, positiva, porque evita que los trabajadores, pensionistas y el resto de rumanos pisoteados busquen otras salidas y, quizás, otros partidos que de verdad les representen, y ofrezca un espacio que hace la desgracia soportable, evitando que lo insoportable provoque la necesidad de cambiar las cosas. Al fin y al cabo, esta es la función básica de la socialdemocracia: calmar los ánimos ofreciendo falsas salidas que, en vez de solucionar las cosas, simplemente las narcotizan. El hecho de que siempre sea, elección tras elección, el partido más votado en los últimos 27 años, dice mucho sobre por qué le vota mayoritariamente el pueblo rumano.
Saludos

En definitiva, un líder del PSR dice que, aunque odia al PSD, ahora se trata de lucha de clases, de una ofensiva de la burguesía contra algunas leves intentos de frenar la que ya dura casi 30 años. Quizás todo esto no haga más que aventar los ánimos y cabrear un poco al personal, a los de abajo, que hace falta para ver si, de una vez, empiezan a reaccionar.

Saludos, camarada.

Albert-ChrisRenko dijo...

Estimado camarda Forneo:

Ya no quedan dudas sobre el objetivo real de las protestas, bien organizadas por embaucadores y sinvergüenzas, y con la inestimable colaboración de sinceros indignados haciendo el papel de tontos útiles, y el propio Gobierno, que con su torpeza logró unir a todos estos elementos. Quieren que caiga el Gobierno del PSD, el cual no parece dispuesto a dimitir, pero para aplacar los ánimos, Grindeanu está dispuesto a cesar al ministro de justicia, vamos, a sacrificar un miembro del gabinete a ver si hay suerte y la gente se va a su casa, lo cual me parece de una cobardía política colosal, porque si bien el proyecto de reforma del Código Penal lo presentó el ministro de justicia, fue a petición del primer ministro y se aprobó en Consejo de Ministros. Todos los que apoyaron la reforma son responsables.

Pero, acaso Grindeanu piense que sacrificando la cabeza del ministro los manifestantes y quienes están detrás de la protesta no pedirán su propia cabeza. Personalmente pienso que es un craso error sacrificar un ministro: la oposición, enardecida, viendo debilitado al Gobierno, se animará a pedir más, lo siguiente el cese completo del Gobierno. Lo cierto es que este Gobierno se ha metido innecesariamente en un atolladero del que le va a ser muy difícil salir.

En cuanto al PSD, puede que sea menos malo que el Partido Nacional Liberal, el Partido del Moviminto Popular o la Unión para Salvar Rumanía, por no hablar de los abiertamente neofascistas como el Partido de la Gran Rumanía o Nueva Derecha, pero como bien dices, la socialdemocracia, esa invención de los tempranos revisionistas del marxismo, cumple una función de apoyo al sistema burgués, canalizando el voto trabajador y popular hacia formas moderadas. Y aun así, la socialdemocracia va perdiendo fuelle en todas partes, en la mayoría de los sitios la gente se desencanta con la socialdemocracia, cada vez más identificada con la derecha traidicional, a la vez que la gente se hace más conservadora y busca soluciones en los partidos y movimientos populistas de extrema derecha, por más que éstos no puedan ofrecer soluciones reales: ¿no es significativo que en Francia el Frente Nacional consigue votos en lugares donde antes los conseguía el ya casi marginal Partido Comunista? Antes la dicotomía del juego político burgués estaba entre conservadores y socialdemócratas; ahora empieza a desplazarse a tener que elegir entre la derecha conservadora y la ultraderecha.

Yo, personalmente, preferiría que la socialdemocracia se quitara la careta y reconociese abiertamente lo que es: derecha burguesa con nombre izquierdista. Quizás así sus votantes que se consideren de izquierdas se desengañasen totalmente y buscasen soluciones en los partidos comunistas. O quizás no, viendo el nivel de imbecilidad de la gente ya uno se espera casi cualquier cosa.

[sigue...]

Albert-ChrisRenko dijo...

Sobre el 15M y movimientos similares, por una parte me alegré de que la gente tuviera ganas de protestar, aunque el 15M era una mezcla demasiado caótica y amplia de indignados, desde los que usaban consignas propias de de Mayo del 68 y querían cambiarlo todo (aunque la mayoría no parecían saber cómo), hasta los moderados que simplemente aspiraban a que se cumpliese la ley y los corruptos acabasen en la cárcel, sin tocar el sistema o, como mucho, hacerle reformas puntuales aquí y allá. (El reformismo, gran enemigo del verdadero cambio, porque remoza el edificio burgués y lo apuntala, en lugar de cambiarlo).

Por otra parte, y ante la inexistencia de un partido de vanguardia capaz de encauzar esos movimientos, me pareció que la protesta tipo 15M en el mejor de los casos quedaría en nada, como fue el Mayo del 68 (que nunca se planteó cambiar radicalmente la sociedad pese a sus consignas rompedoras, era la protesta tragicómica de una generación joven y culta contra las normas de sus mayores), y en el peor de los casos podía ser capitalizado por a saber quién y qué, con qué intereses. Vamos, que podía desembocar sin proponérselo en un populismo derechista.

Y lo peor, citando al PSR: que este episodio de la lucha de clases que se vive en Rumanía, esta ofensiva de la burguesía muestra claramente quién lleva la voz cantante. No es el pueblo, los trabajadores quienes se lanzan a la ofensiva, es la burguesía, una parte de ella, que se sirve del pueblo embrutecido y alienado, sin conciencia de clase, para enfrentarse a otra parte de la burguesía y oprimir más a ese mismo pueblo del que se sirven para manifestarse en plazas y calles.

Saludos, camarada.

JL F dijo...

Camarada, como bien decías el sacrificio de un ministro no ha saciado las ganas de sangre de la derecha rumana. El ministro de justicia ha dimitido y la jauría sigue ladrando esperando más carnaza. El objetivo claro, no ahora, sino desde el principio, es la dimisión del recién elegido gobierno. Y la cosa, como dices, no tiene una salida clara a la vista. La derecha no va a soltar a su presa, porque la politica social del gobierno es, sorprendentemente, muy perjudicial para la gran empresa, después de tres décadas de caída de brazos y aceptación de las imposiciones de fuera. No digo con eso que el PSD haga políticas comunistas, ni mucho menos. Al contrario, como tú dices se trata de un partido de derechas, capitalista, neoliberal, aunque deje un pequeño hueco en su "ideología" para políticas sociales. De hecho, esa es la función de este timpo de partidos: ganarse a la parte de la población cuyas condiciones sociales les hace más proclives a revolverse, dándoles una solución falsa para calmar sus ánimos.
Saludos.

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